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Cómo vestirse para invierno

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Normalmente mis conversaciones con colombianos desconocidos siguen el mismo patrón. Me observan. Luego preguntan, omitiendo el saludo:

— ¿De dónde eres?
— De Rusia.
— Oh. ¿Y cuánto tiempo llevas en Colombia?
— Más de cuatro años.
— ¿Qué haces aquí? ¿Estudias?
— No, trabajo.
— ¿Y con quién vives aquí? ¿Tienes novio?
— Es una pregunta muy personal.

Luego, ignorando la respuesta, sigue la serie de preguntas sobre mi vida personal, mi familia y de cómo son los hombres colombianos comparados con los hombres rusos.

— ¿En Rusia qué idioma hablan?
— ¿Te gusta más la comida colombiana?

Con muchas otras suposiciones de que los rusos seguramente no son tan amables como los colombianos, no tienen fiestas, sólo toman vodka, no saben bailar, etc.

— ¿Y en Rusia hace mucho frío?

En esta pregunta me bloqueo, porque todavía no sé cómo responder suficientemente corto pero al mismo tiempo hacelo a fondo.

No se puede decir que en Rusia hace frío todo el tiempo, porque, primero, tenemos estaciones y el tiempo (¡no el clima, carambas!) varía durante el año; segundo, Rusia es tan grande que tiene diferentes zonas climáticas. En Moscú, donde nací, durante el verano (junio, julio, agosto) puede hacer bastante calor y a veces la temperatura llega hasta los 35 grados. Pero en los días más fríos puede hacer 20 o 25 grados bajo cero.

¿Entonces cómo no nos congelamos? ¿Tenemos una piel especial super gruesa? No, simplemente sabemos cómo vestirnos y tenemos calefacción central; es decir, cuando la temperatura baja a cierto nivel, la alcaldía de cada ciudad prende el sistema de calefacción centralizado que hace pasar agua caliente por los tubos de los edificios: residencias, colegios, hospitales, oficinas, centros comerciales, etc. La intensidad se regula según los estándares establecidos por el gobierno. También en los pasos peatonales subterráneos, metro, buses y tranvías hay sistemas de calefacción. Entonces cuando nos vestimos, nuestra ropa ya está caliente y seca, comparado con los días fríos en Bogotá, cuando las chaquetas a veces se sienten frías y un poco húmedas y tienes que calentarlas primero antes de que sean capaces de mantener tu calor.

Bueno, en Rusia, en los edificios hace tanto calor que se puede andar en camiseta, pero ¿cómo hacemos para no congelarnos mientras estamos yendo al trabajo o paseando en un parque? La respuesta es: teniendo buena ropa. ¿Pero entonces nos parecemos a astronautas porque seguramente se necesita ropa muy gruesa y pesada? No, hoy en día hacen ropa bastante delgada y liviana, que también puede mantener el calor.

Tomemos un caso muy exagerado: si ustedes quieren viajar a un sitio con «clima frío» (por ejemplo, clima continental en invierno) desde Colombia, ¿cómo deben vestirse para poder disfrutar el viaje? No es nada del otro mundo, de hecho, el año pasado hicimos un experimento con mi amigo y le encontramos casi todas las prendas adecuadas en un centro comercial en Bogotá.

Vamos prenda por prenda.

Zapatos: es mejor que los zapatos sean lo suficientemente altos para cubrir los tobillos, pero la idea es que cuando se anda por la calle, la nieve no debe meterse dentro de los zapatos. También los zapatos o botas deben ser impermeables. Claramente, cuando hace mucho frío todo el agua está congelada y no hay riesgo de mojarse. Pero cuando uno entra a un bus o a una tienda donde hace calor, la nieve que se pega a las botas se derrite. Luego, es mejor que los zaparos tengan suela gruesa y con una plantilla forrada en piel para aislar mejor el frío que viene del suelo. Si no confían bien en sus zapatos, es mejor llevar los calcetines de lana.

Ya que empezamos con los pies, sigamos con las piernas. Para mí, los pantalones óptimos para invierno son los jeans gruesos. Hay unos jeans super delgados que sirven muy bien para verano, pero es bastante fácil encontrar unos con hilo más grueso que no dejan entrar el viento frío. Normalmente, debajo de los jeans, yo siempre llevo medias veladas o medias-pantalón de lana delgadas. Sé que en Colombia es difícil encontrar medias para hombres, pero en muchas tiendas venden ropa térmica. Obviamente, con eso se van a sentir como en un baño turco cuando entren al metro o a un museo, pero sirven como alternativa. Se pueden conseguir en Decathlon.

Luego normalmente me preguntan: «¿Y mi cola? ¿No se va a enfriar?» Para esto hay que escoger una buena chaqueta que cubra todas las partes estratégicas. No debe ser tan suelta abajo para que cuando haga mucho viento, el frío no entre por debajo. A mi me gustan las chaquetas de plumas porque normalmente son delgadas y livianas, pero son más caras que las de poliéster. Se pueden conseguir en Zara, Mango y más baratas en H&M. Sé que muchos van por las chaquetas de invierno a The North Face o a Columbia, pero allá más que todo venden chaquetas para hacer actividades más dinámicas como esquiar, patinar sobre hielo o jugar con los niños en un parque. Normalmente son muy resistentes a los vientos fuertes, es decir, no dejan entrar el frío, pero tampoco mantienen bien el calor para permitir que a las personas se muevan activamente sin estar acaloradas.

Escogiendo la chaqueta, hay que fijarse en tres aspectos: las mangas, la cremallera y la capucha. Las mangas deben tener un puño tejido con elástico para que la manga se ajuste bien a la mano y no deje entrar la nieve y el aire frío. La cremallera debe estar tapada con una tela, que normalmente se ajusta con unos broches a la chaqueta, porque en general la tela a la que está pegada la cremallera es más delgada que la de chaqueta y deja entrar el frío. La capucha debe ser suficientemente grande para cubrir completamente la cabeza con un gorro puesto. Las orejas deben estar completamente cubiertas y la nariz debe estar dentro del área que cubre la capucha. Lo mejor es cuando la capucha tiene pelo en el borde. Eso ayuda a que el aire caliente que uno exhala se quede debajo de la capucha y crea una capa que no deja a la piel de la cara y especialmente que la nariz se enfríe.

Una buena chaqueta normalmente tiene una cuerda que está dentro de ella al nivel de la cintura y permite ajustarla un poco al cuerpo. Así, uno se siente con más calor y no se ve tan feo como una chaqueta con un cinturón encima.

El gorro debe estar hecho de lana. Sin embargo, si no hace mucho viento, con una buena capucha es más que suficiente.

Para las manos hay dos opciones: guantes o manoplas. Los manoplas son mucho más calientes, porque los cuatro dedos están juntos y se calientan entre ellos. Pero son menos prácticas en una ciudad: es difícil sacar cosas, por ejemplo, la tarjeta del transporte, o mirar el mapa en el celular. Los guantes son más fríos, pero hay unos modelos muy chéveres que cubren cada dedo individualmente y tienen huecos para las puntas de los dedos y así poder usar un celular táctil o sacar dinero de la billetera. Además ellos tienen una capa adicional que se ajusta con un botón y cubre las puntas de los dedos como si fuera una manopla.

Finalmente, si el cuello de la chaqueta no es lo suficientemente alto, se puede llevar una bufanda de lana.

Imágenes: https://unsplash.com/photos/IWenq-4JHqo

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