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Ruta Vanagaite. Nuestro Pueblo: Viaje con un enemigo

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En mayo de este año (2018) la editorial Corpus tradujo al ruso y publicó un libro llamado «Nuestro Pueblo: Viaje con un enemigo», escrito por la periodista lituana Ruta Vanagaite junto con el historiador israelí, el «cazador de nazis», Efraim Zuroff. En su libro ellos cuentan sobre el Holocausto en Lituania.

Justo después del lanzamiento, el libro fue sometido a la crítica severa en el país natal de Vanagaite: a la escritora la acusaron de la falta de patriotismo, de traición, de ser «agente del Kremlin». Según ella, muchos de sus amigos y familiares le dieron la espalda.

La primera parte del libro es la reconstrucción de los eventos pasados entre los años 1941 y 1944 en Lituania, basada en los testimonios de los testigos y copartícipes del Holocausto. Muchos de los datos, mencionados en el libro, fueron tomados de los protocolos de los interrogatorios del NKVD (el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos - un departamento gubernamental soviético que manejó cierto número de asuntos internos de la Unión Soviética) realizados después de la guerra. Y eso fue una de las razones por los que hubo tanta crítica hacia Vanagaite.

La segunda parte es un relato sobre un viaje que hicieron Efraim Zuroff y Ruta Vanagaite a los sitios de fusilamiento de los judíos, sobre las conversaciones que tuvieron ellos, en los cuales los autores trataron de entender qué hizo que a los lituanos mataran a los judíos, que hacían parte de «su pueblo», o a veces observaran esas matanzas con apatía e indiferencia.

El método Vanagaite (con una pequeña excepción en una cita de Efraim Zuroff) consiste en que ella usaba solamente las fuentes lituanas y los testimonios publicados en Lituania. Según la idea de la autora, de esta forma su libro puede demostrar que los lituanos sean capaces de llegar a conocer y comprender las partes negras y grises de su historia por su propia cuenta y sin ningún tipo de ayuda externa.

«Esas personas [los ejecutores de los fusilamientos] durante toda su vida - antes del Holocausto, durante y después de él - fueron personas comunes. Simplemente las leyes se habían cambiado. La nueva ley “Judíos Fuera” no fue registrada el en código de las leyes ni en la Constitución. Ella sólo existía. Y ellos seguían esa ley, obedecían a las autoridades, que exigían a participar en la aplicación de esa ley. Entonces el periodo del Holocausto no fue “recortado” de la vida de la gente normal. Ellos actuaron de la forma acostumbrada siempre, durante toda su vida. Da miedo, pero es verdad.»

En su libro Ruta Vanagaite aduce pruebas de que los lituanos participaban activamente en la formación de los listados de judíos, los custodiaban y los fusilaban. Vanagaite contó sobre algo que nadie quería escuchar y lo contó de tal manera que lo pudieran escuchar los que siempre negaban ese hecho. Después de la publicación del libro, que inmediatamente se convirtió en bestseller, a la autora le empezaron a llegar muchas cartas de los testigos de los fusilamientos masivos en Lituania.

Según los protocolos soviéticos, está claro, que no eran los ocupantes alemanes, sino los «nuestros», los lituanos auténticos, quienes mandaban a los judíos a desvestirse y acostarse boca abajp sobre la tierra.

El libro de Ruta Vanagaite dió un golpe a la sociedad. En la feria de libro, al lado del estante, donde Vanagaite hacía su presentación, estuvieron cuatro guardaespaldas, contratados por la editorial temiendo a posibles conflictos con lectores indignados.

En la entrevista con Anna-Lena Laurén para Dagens Nyheter, Vanagaite dice lo siguiente:

«La gente me maldice a mis espaldas en la calle. Ellos dicen “¡Puta rusa!”, “¡Puta judía!”»

«Yo escribí sobre quienes en realidad mataban a los judíos - no sólo los alemanes, sino también los lituanos. Y eso enfureció a la gente. Yo tuve que contratar a guardaespaldas para poder ir a las ferias de libros. Pero también muchos me apoyan, y el libro se vendió sorprendentemente bien. Pero ahora es muy diferente.»

La agresión subió de nivel cuando Vanagaite se permitió criticar a Adolfas Ramanauskas. Él fue el líder de los guerrilleros lituanos bajo el nombre Vanagas, y en 1957 fue fusilado por los soviéticos. En la historiografía lituana lo describen como a un héroe, y en 2017 el senado del país estuvo considerando establecer el año 2018 como conmemorativo de Ramanauskas (y al final lo hizo).

«Cuando escuché acerca de eso, tuve una sensación de que algo no cuadraba allí. Yo empecé a buscar la información en los archivos y descubrí que él aceptó colaborar en el KGB antes de irse a la clandestinidad. Él se estuvo escondiendo durante 10 años, y cuando los soviéticos lo capturaron, les entregó los nombres y las direcciones de todas las 22 personas, quienes lo estuvieron escondiendo durante todo ese tiempo. ¿Qué tipo de héroe es él?»

Van a llorar sobre este libro - lloren, pero llorar es poco, hay que pensar también. Pensar sobre qué tan rápido se deshumaniza una persona, hay muy poco humano en un humano, una capa delgada de la cultura que es fácil de quitar. Ninguno de nosotros, de los que hace veinte años gritaban en las plazas: «¡Libertad! ¡Libertad!», no pudo imaginar que en lugar de la tiranía comunista crecerían muchas otras tiranías. De nuevo matar sería un trabajo. Miren alrededor de ustedes - sobran las personas dispuestas de hacer este trabajo. Y ya alguien lo está haciendo.
Yo no sé cómo salvar a una persona. Ruta Vanagaite quiere salvarla desesperadamente...

Svetlana Alexievich

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