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Ciencia ficción rusa y soviética

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En éste artículo trataremos de entender: ¿cómo apareció la ciencia ficción en Rusia? ¿qué temas tocaba? ¿cómo era la relación entre literatura y el Gobierno? y ¿quién fue el fantaseador principal de la Unión Soviética? Vamos a ver las obras claves de literatura y cine ruso, leer entre líneas e incluso leer algunas palabras al revés para descifrar mensajes en los que unos autores escondían la crítica del Gobierno.

¿Cuándo apareció la ciencia ficción en Rusia?

«Relato de Savva Grudtsyn» («Повесть о Савве Грудцыне», años 30 del siglo XVII)

La primera obra que ahora clasificaríamos como «fantasía urbana» es de la mitad del siglo XVII y se llama «Relato de Savva Grudtsyn» («Повесть о Савве Грудцыне»). El tiempo de acción del relato es más o menos los años 30 del siglo XVII.

Savva Grudtsyn es un niño de 12 años, hijo de un comerciante. El papá manda a Savva a comercializar unos productos con unos acompañantes, para que el niño aprenda. En su camino, Savva se encuentra con un muchacho de su edad, quien al final resulta ser el Diablo y quiere destruir su alma. Para eso, se hace amigo de Savva y trata de seducirlo. Y entonces desde ese momento empiezan las aventuras, peleas, persecuciones, peligros, etc.

«El año 4338», Vladímir Odóyevski («4338-й год: Петербургские письма», 1835)

Pasando al siglo XIX, hay que mencionar a un escritor llamado Vladímir Fiódorovich Odóyevski (Владимир Фёдорович Одоевский, 1804 — 1869), quien era famoso por escribir cuentos para niños, pero también escribía literatura mística y ciencia ficción, por ejemplo, la novela «El año 4338» («4338-й год: Петербургские письма») escrita en el año 1835.

Es una utopía, donde el protagonista es un estudiante chino, que estudia en un «Colegio General» en San Petersburgo y escribe unas cartas a sus compañeros, y gracias a ellas, podemos ver cómo es la vida en el año 4338. En su libro Odóyevski hace varias predicciones técnicas, por ejemplo, describe viajes en el espacio, menciona el teléfono, la manipulación del clima y la fotocopiadora. Incluso habla de lo que ahora llamamos blogs y chats de Internet , porque sus personajes se comunican por medio de un telégrafo magnético. Sus «blogs» se llaman «periódicos de casa», en los que la gente publica noticias sobre si misma, cuenta sobre su condición de salud, sus pensamientos e ideas, deja notas o invitaciones para un almuerzo.

Moscú en el siglo XXIII. La Plaza Roja. Postal del Imperio Ruso, 1914:

Ciencia ficción en los inicios del siglo XX

Ahora hagamos un salto y pasemos al siglo XX, cuando la ciencia ficción empezó a desarrollarse de forma más impetuosa.

En la Unión Soviética, especialmente en los años de antes de la II Guerra, hubo un trato especial con la ciencia ficción. Por un lado, las autoridades la apoyaban bastante, pero por el otro lado, no la consideraban literatura válida. El objetivo era inculcar a los niños el gusto por la ciencia y la tecnología, para que más jóvenes fueran a las universidades técnicas, y para qué más de ellos llegaran a ser científicos e ingenieros. También hubo un aspecto ideológico: la ciencia ficción debía inculcar el amor por el Poder Soviético y el odio al capitalismo.

Después, en los años de posguerra y sobre todo en los años 60, llegó el entendimiento de que la ciencia ficción también era literatura, y debía responder a las mismas preguntas que la literatura «de verdad».

Después de la caída de la Unión Soviética, hubo un gran avance en la ciencia ficción rusa: aparecieron muchos libros, autores, corrientes literarias. Sin embargo, también aparecieron muchos libros mediocres. La edición de los libros se volvió un negocio, y como en cualquier negocio, el propósito principal es vender los que se venden bien.

«Estrella roja», Alexander Bogdanov («Красная звезда», 1908)

El primer libro de ciencia ficción del siglo XX es «Estrella roja» de Alexander Bogdanov.

Alexander Bogdanov (Богданов Александр Александрович, su nombre real era Aleksandr Malinovsky, 1873 — 1928) fue un médico, filósofo, economista, revolucionario y uno de los ideólogos más grandes del socialismo. Desde el año 1926 fue organizador y director del primer Instituto de Transfusión de Sangre del mundo.

Se nota que Bogdanov vivía la idea de la revolución (era compañero de Lenin) — su obra «Estrella roja» sobre un contacto de un hombre ruso con marcianos está imbuida del espíritu del socialismo y del proletarismo. Incluso el título es simbólico: la palabra «roja» no sólo se refiere al color de los desiertos marcianos, sino también al color de la revolución socialista del siglo XIX, que ocupaba la mente del protagonista.

En su libro «Estrella roja» Bogdanov cuenta sobre un revolucionario ruso, que fue escogido por los marcianos para introducirlo en la vida del planeta de ellos. Leonid (o Lenny), el protagonista, acepta la propuesta de viajar hasta Marte con el capitán de la nave marciana llamado Menni y el doctor Netti. Durante el viaje, Leonid aprende el idioma de los marcianos y conoce algunos de sus avances técnicos. En el planeta rojo a Lenny lo reciben con mucha hospitalidad, le muestran varias ciudades, instituciones y fábricas. La estructura social en Marte es el comunismo: todos los ciudadanos pueden escoger cualquier profesión, sin embargo, en los lugares públicos se muestran unos indicadores de los tipos de trabajos que necesitan personal, y la gente puede cambiar su actividad guiándose por esa información. En Marte hay igualdad de género, no hay clases sociales, las relaciones sexuales son libres, no hay propiedad privada y está permitida la eutanasia. Los marcianos viven mucho más que los humanos gracias a transfusiones de sangre que hacen continuamente (algo que apasionaba a Bogdanov y de lo que él murió al final). Más o menos desde la mitad del libro, la historia se dramatiza bastante: el doctor Netti resulta ser una mujer, Leonid se enamora de ella, entra en conflicto con el ex esposo de Netti y así empieza el conflicto Leonid con los marcianos.

Otras publicaciones de Alexander Bogdanov:

  • «El ingeniero Manny» («Инженер Мэнни», 1912)

«Nosotros», Evgueni Zamiatin («Мы», 1920)

La siguiente obra que hay que mencionar es la novela distópica de Yevgueni Zamyatin (Евгений Замятин, 1884 — 1937) llamada «Nosotros».

Zamyatin escribió su novela en Petrogrado en los años 1921-22, pero no pudo publicarla en Rusia. La primera publicación se hizo en los Estados Unidos en el año 1924 en inglés, y en Rusia se publicó sólo después de la muerte del autor.

En la novela Zamyatin expresa sus preocupaciones sobre la vida en la Unión Soviética después de los años 20. La acción tiene lugar en el futuro lejano, los protagonistas viven en una ciudad aislada de todo el mundo por un muro verde. Todos los ciudadanos obedecen al orden común establecido. Todos viven en unas casas transparentes, y las cortinas se bajan sólo a la hora establecida para hacer el amor. Las personas no tienen nombres, sino números. Por ejemplo, el protagonista se llama D-503, y su amante - I-330. Hay varios detalles en la novela que ayudan a entenderla e interpretarla.

Primero, es el misterio del lugar de acción. Zamyatin nunca nombra el país donde viven los personajes, sin embargo, en una de las escenas menciona que D-503 y su amante I-330 visitan una casa donde ven un retrato de Alexander Pushkin (un poeta ruso). Pushkin no fue tan reconocido fuera de Rusia como Tolstoy, Dostoevsky o Chekov, entonces así Zamyatin insinúa discretamente al lector atento que la acción de su novela «Nosotros» se desarrolla en el territorio de la antigua Rusia soviética.

Segundo, es el misterio de las «interminables filas asirias» y el «rectángulo asirio». Zamyatin menciona Asiria dos veces. ¿Por qué? El Imperio Nuevo Asirio (años 750–620 AC) se considera el primer imperio en la historia de la humanidad. Sus autoridades reprimieron a los enemigos con la ayuda de un ejército idealmente organizado, en el cual, como en el Estado de la novela de Zamyatin, se cultivó la belleza de la uniformidad geométrica.

Tercero, el misterio de la atracción sexual del protagonista. Es imposible no llamar la atención sobre el hecho de que todas las mujeres del libro - I-330, G-90 y U se fijan en D-503 por encima del resto de los hombres, y para ser más precisos, D-503 les atrae sexualmente. ¿Por qué pasa eso? Zamyatin menciona varias veces durante la narración que D-503 se distingue por su magnetismo masculino y animal, que se expresa en sus brazos peludos. A lo largo del libro, de vez en cuando el protagonista se fija en sus brazos, las observa, e incluso menciona que los odia, porque le indican su lado «salvaje»: «Noté que miles de ojos asustados se clavaron en mi espalda, pero precisamente esto iba a proporcionar aún mayor energía a este salvaje de manos peludas que salía de mi propio ser, para correr aún más de prisa: ya sólo faltaban dos pasos… Y en aquel momento ella se volvió.»

Yevgueni Zamyatin decía que su novela «Nosotros» era su obra la más seria y la más cómica a la vez. En realidad, todo lo que sucede en el libro es más triste que divertido, sin embargo, hay varios puntos irónicos . Por ejemplo, aprendemos que, en opinión del protagonista, las mejores obras de la literatura del pasado son los horarios del ferrocarril, ya que todo está estrictamente puntual. Hay otro momento gracioso en el libro, cuando el personaje principal intenta matar a la funcionaria de vigilancia llamada U: la escena se parece mucho al episodio de la novela de Fiodor Dostoievski «Crimen y castigo», cuando Raskolnikov llega a matar a la ancianita. ¿Qué pasaría si la viejita pensara que Raskolnikov no vino a robarla y matarla sino por otra cosa? En el libro de Zamyatin, D-503 antes de matar a U decide bajar las cortinas primero, para que nadie las pueda ver en su cuarto con muros transparentes. Pero U lo interpreta a su manera: se quita el uniforme y se tira en la cama, pensando que D-503 le va a hacer el amor. En este momento D-503 estalla en carcajadas y se da cuenta de que también es posible matar a una persona con la risa.


Normalmente la historia de ciencia ficción rusa después de la revolución y hasta los años 90 se divide en cuatro etapas.

Etapa I. La ciencia ficción posrevolucionaria, es decir, los años 20:

La sensación de de irrealidad, que los avances tecnológicos trajeron a la vida de las personas, estaba en el aire, debido a eso, los los mejores escritores de la época se dirigían a la ciencia ficción.

  • «Aelita» por Alekséi Tolstói (1923)
  • «Hiperboloide del ingeniero Garin» por Alekséi Tolstói (1927)
  • «Las extraordinarias aventuras de Julio Jurenito y sus discípulos» por Ilyá Ehrenburg (1922)
  • «Corazón de perro» por Mijaíl Bulgákov (1925)
  • Incluso se puede mencionar a los poetas futuristas, como Velimir Jlébnikov, quien describió en una de sus poemas el radio del futuro y con eso profetizó la televisión.

«Las extraordinarias aventuras de Julio Jurenito y sus discípulos», Ilyá Ehrenburg («Необычайные похождения Хулио Хуренито», 1922)

Ilyá Ehrenburg (Илья Григорьевич Эренбург, 1891— 1967) era un poeta y escritor ruso, traductor del francés y el español. La mayoría de sus obras eran del género folletín y causaban emociones bastante divergentes.

«Las extraordinarias aventuras de Julio Jurenito y sus discípulos» («Необычайные похождения Хулио Хуренито», 1922) es una novela satírica y tiene muchos detalles específicos de la época. Sin embargo, todo lo que Ehrenburg escribió se aplica en la actualidad.

«Julio Jurenito» es un libro profético, que predijo el Holocausto, predijo el bombardeo atómico de Hiroshima, e incluso la Segunda Guerra Mundial.

«Julio Jurenito» es una novela que no tiene un guión, que describe a un aventurero de treinta años, encantador, con rizos en la cabeza como si fueran cuernos de un pequeño diablito o un angelito caído. Nadie sabe de dónde apareció: puede ser de México o de España, no se sabe nada nada de su pasado. Es como Ostap Bénder del libro «El becerro de oro» («Золотой телёнок» por Iliá Ilf y Yevgueni Petrov, 1931), un vagabundo, pícaro, un sobreviviente de la época antes de la revolución, un soñador. Paradójicamente, un protagonista de una novela de los años posrevolucionarios resultó ser un bribón y no un proletario, como era esperado. Es una respuesta de la época a todo el sadismo y la sangre de la Primera guerra mundial y de la Revolución. Todos los idealistas murieron, pero el «gran estratega» de Bénder ha sobrevivido.

De forma similar, ll poder soviético quiere construir socialismo, pero Julio Jurenito dice que no lo quiere. Él no quiere construir nada, sino preservar el «yo» humano y ésta es su utopía.

«Julio Jurenito» fue publicado y prácticamente olvidado durante muchos años. Solo un lector realmente apreció este libro, pero era Lenin. Y cuando Lenin leyó el libro en 1922, felizmente le habló a Krupskaya: «¿Te imaginas semajante libro que nuestro Ilya “Despainado” escribió?» Le gustaban sus profecías, su ingenio y su cinismo.

Alekséi Tolstói (Алексей Толстой, 1882 — 1945)

Alekséi Tolstói fue el literato soviético más leído, que escribía novelas históricas, como «Pedro I», pero posteriormente perdió su popularidad. Tolstói era muy leal con el gobierno soviético y, como lo afirma Dmitry Bykov, en ninguno de sus libros se permitió insinuar la duda de que «el poder del emperador Tiberio era el mejor y más humano de la historia». Tolstói escribía impetuosamente, «con la fuerza de una ballena que produce una fuente», como lo definió Bunin, lo que era importante, o lo que le parecía estar en demanda. ¿Pero por qué no lo leen ahora? Dmitry Bykov responde, que no es sólo porque toda la Atlántida soviética ya se ha hundido, sino que ya se han derrumbado los mitos construidos por Tolstói. El primer mito se refiere al imaginario de un gobernador talentoso y brutal con rostro humano (como la imagen de Pedro el Grande en su novela), y el segundo es sobre las grandes posibilidades del pueblo ruso, que fueron reemplazados por el mito de la devoción y el sacrificio por el progreso, pero según Bykov el sacrificio y la devoción por sí mismos no inspirarán a nadie.

Las dos obras de ciencia ficción más reconocidas de Tolstói son «Aelita» sobre un viaje a Marte e «Hiperboloide del ingeniero Garin».

Tolstói nació en 1883 en la familia del conde Nikolai Tolstói, sin embargo, fue criado por su padrastro Alexey Bostrom. Su madre, Alexandra Turgeneva, era escritora y la sobrina nieta del famoso escritor Nikolai Turgenev. En sus años estudiantiles, como egresado del Instituto Tecnológico Estatal de San Petersburgo, Alekséi Tolstói viajó a Urales para su pasantía. Durante la Primera Guerra Mundial, Tolstói trabajó como periodista y pudo viajar a Inglaterra y Francia.

Después de la revolución de Octubre, Tolstói emigró primero a Constantinopla y luego a París. Al salir de la Rusia, Tolstói escribió lo feliz que era de esos «miserables» que ocuparon el Kremlin: «Ahora estamos dispersos por la tierra sin patria y sin hogar». París le recordó San Petersburgo antes de la revolución y eso, según Tolstói, le hizo sentir muy feliz. Sin embargo, se aburrió pronto: sus ingresos no le alcanzaban para conservar el estilo de vida que él tenía antes — de comer ostras con vino en restaurantes elegantes. Tolstói extrañaba Rusia y esperaba el momento en el que cayera el gobierno de los bolcheviques para poder volver a San Petersburgo. Tolstói no sabía hablar francés y por eso no pudo realizarse como escritor en Francia, y al final decidió tomar el riesgo y viajar a Rusia. Dicen, que León Trotsky personalmente le prometió que no le iban a hacer daño allá y que podía ir con tranquilidad.

Por otro lado, el régimen de los bolcheviques no era legítimo, y necesitaba desesperadamente la aprobación de escritores reconocidos y la inteligencia en general. Rusia necesitaba a Tolstói y Tolstói necesitaba a Rusia. En esa época Stalin salió con la idea de reescribir la historia de Rusia, y aprovechando eso, Tolstói se encargó de la historia de Pedro el Grande. Así, bajo la pluma de Tolstói, Pedro I se volvió el zar de los proletarios y el prototipo de Iósif Stalin.

Entonces, después de regresar del exterior, el «conde rojo» Tolstói (como lo llamaban en broma) necesitaba rápidamente ganar el respeto y aprobación del poder. Para no demorarse mucho tiempo en entregar su trabajo al público, y porque las novelas históricas le tomaban años terminar, necesitaba escribir algo corto, y así nació la idea de la novela «Aelita» (1923).

Retrato de Alekséi Tolstói. Pyotr konchalovsky, 1941:

«Aelita» Alekséi Tolstói («Аэлита», 1923)

«Aelita» es una novela en la que el tema del vuelo interplanetario se acompaña de la descripción de problemas sociales y políticos. Al descubrir la vida en Marte y la sociedad marciana, Tolstói mostró un levantamiento de los habitantes oprimidos del planeta y las dudas del líder del pueblo, Horus. La función ideológica de esa novela era muy clara — mostrar que los comunistas eran capaces de organizar una revolución no sólo en la Tierra, sino también en Marte.

La novela fue bien recibida y pronto salió la adaptación cinematográfica de «Aelita», que fue la primera película fantástica soviética.

«Hiperboloide del ingeniero Garin» Alekséi Tolstói («Гиперболоид инженера Гарина», 1927)

En el año 1925 Tolstói empezó a escribir otro libro de ciencia ficción — «Hiperboloide del ingeniero Garin», que tenía una base ideológica muy parecida a la de «Aelita»: primero Tolstói expuso el mundo burgués del «diablo amarillo» (como Maxim Gorky llamaba a Nueva York, refiriéndose al «poder del oro»), y luego el levantamiento revolucionario del pueblo trabajador contra la dictadura del maníaco-tecnócrata Garin. Ese guión fue aprobado muy rápido, sin embargo Tolstói tuvo que cambiar varias veces el final del libro, sacar muchos detalles técnicos y al final adaptar la novela para los lectores más jóvenes.

«Hiperboloide del ingeniero Garin» nos cuenta sobre el genio-ingeniero Pyotr Garin quien inventó un aparato llamado «hiperboloide», un rayo de calor muy poderoso, que era capáz de destruir cualquier obstáculo. Se puede decir, que es algo parecido a lo que ahora conocemos como láser. En realidad, la palabra «hiperboloide» no tiene nada que ver con el diseño del aparato, y sería mejor llamarlo «parabolóide». El mismo Tolstói estaba de acuerdo con eso y decía que escogió el nombre «hiperboloide» sólo porque le parecía que sonaba más impotente. Existe la teoría de que el nombre de la novela fue escogido por la influencia de la Torre de Shújov, una construcción icónica en Moscú que tiene la forma de un hiperboloide.

Entonces, teniendo ese «hiperboloide» Garin atrae a su lado al multimillonario estadounidense Rolling quién, a su vez, quería con esa arma destruir las fábricas de sus competidores alemanes. Usando la plata de Rolling, Garin compra una isla inhabitada en el Océano Pacífico, donde comienza a extraer oro, usando su aparato para romper la piedra. Un tiempo después Garin llega a tener tanto oro, que provoca una crisis financiera en el «mundo capitalista».

A pesar de todos los esfuerzos de Tolstói de adaptar su novela a la agenda ideológica, el cinematógrafo soviético se demoraró en sacar la película. La primera adaptación a cine, dirigida por Aleksandr Gintsburg, salió en 1965, y la segunda llamada «Failure of Engineer Garin» en 1973 dirigida por Leonid Kvinikhidze.

Etapa II. La ciencia ficción de preguerra y posguerra, o como la llaman «ciencia ficción de corto alcance».

  • Alexander Kazantsev (Александр Петрович Казанцев, 1906—2002)
    • «A Visitor From Outer Space» («Гость из космоса», 1946)
    • «Planet of the Storms» («Планета бурь», 1963)
    • «The Martian» («Марсианин», 1946)
  • Vladimir Nemtsov (Владимир Иванович Немцов, 1907—1994)
    • Сборник рассказов «Шестое чувство», 1946
    • «Аппарат “СЛ-1"», 1947
    • «Тень под землей», 1948
  • Abram Palei (Абрам Палей)

El punto de vista del partido soviético era el siguiente: no había que mirar muy lejos hacia el futuro, sino que había que inventar lo que tendríamos en los tiempos cercanos: qué logros nuevos alcanzaríamos. Los escritores trabajaban activamente al lado de los científicos, estudiaban lo que hacían ellos, y entraban en detalle.

El mundo ya era fantástico, y el fantaseador principal era Stalin.

La triste realidad

O como decía Kir Bulychov, escritor de ciencia-ficción ruso, los escritores soviéticos de esa época casi no escribían ciencia ficción, porque el mundo ya era fantástico, y el fantaseador principal era Stalin, quien creaba toda esa ideología profundamente fantástica, incluyendo la película más fantástica de esa época llamada «Cosacos del Kubán»: en el país había hambre, no había nada de comer, pero en esa película nos mostraban tomates gigantescos, suculentas sandías, un banquete exuberante y la gente sonriendo.

Aleksandr Beliáyev

Alexander Beliáyev es uno de los escritores soviéticos de ciencia ficción más reconocidos de la primera mitad del siglo XX. Durante su vida, él escribió 17 novelas y docenas de cuentos. A Beliáyev le interesaban los temas del funcionamiento del cerebro, su conexión con el cuerpo, la vida del alma y el espíritu. En sus libros él trataba de responder las preguntas si el cerebro puede vivir sin cuerpo, si es posible trasplantar un cerebro ó de cuáles son los límites de la ingeniería genética.

Alexander Beliáyev nació el 16 de marzo de 1884 en Smolensk en la familia de un cura ortodoxo. En la infancia le gustaba mucho la música, él solo aprendió a tocar violín, estudiaba el idioma esperanto y le encantaban los libros de aventuras. Desde la infancia él soñaba con volar: trataba de volar, amarrandose escobas a los brazos, se lanzaba del techo con una sombrilla o paracaídas improvisado, hecho de sábanas. Un día después de uno de los intentos por volar, él saltó de una leñera y se lastimó la espalda. Ese trauma afectó toda su vida posterior, desde los 35 años Beliáyev sufría de los dolores permanentes de espalda e incluso estuvo paralizado durante unos meses.

«El hombre anfibio» («Человек-амфибия», 1928)

«El hombre anfibio» es uno de los libros más reconocidos de Aleksandr Beliáyev. Se trata de un muchacho que es capáz de vivir bajo el agua.

Un día al cirujano argentino Salvator, que estaba ocupado con sus investigaciones y experimentos en biología, le traen a un muchacho que estaba a punto de morir por tener los pulmones muy débiles. Para salvar la vida del muchacho, el doctor le trasplanta las agallas de un tiburón. Gracias a eso el niño sobrevive, aunque para mantener su salud debe establecer un régimen especial: pasar una parte de tiempo en el agua y otra en tierra.

Salvator les dice a los papás del muchacho que su hijo murió, pero en realidad lo adopta y lo deja vivir en su casa en la orilla del mar. En la casa el doctor hace un túnel por medio del cual el muchacho Ichthyander puede salir al mar y pasar el tiempo necesario bajo el agua.

Durante sus salidas Ichthyander suele cortar las redes de pescadores y liberar la pesca. Así cobra la fama del «diablo del mar». Un día, Ichthyander salva a una muchacha que se estaba ahogando en el mar, y se enamora de ella. Asombrado por la belleza de la muchacha, Ichthyander decide volver a verla y va a la ciudad para buscarla. Así, el «diablo del mar» se enfrenta con el mundo cruel y odioso de las personas, donde no hay lugar para alguien tan peculiar como él.

En el año 1961 salió una película basada en el libro de Beliáyev, la cual en 1962 se volvió la líder de la distribución de películas soviéticas. Ese año la vieron 65 millones de espectadores. Las escenas marítimas fueron filmadas en el mar Negro cerca a Crimea y las escenas de Buenos Aires — en Bakú.

Más sobre Aleksandr Beliáyev y sus libros: «Ciencia ficción rusa y soviética: Aleksandr Beliáyev»

Etapa III. La época de oro de la ciencia ficción rusa - los años 60.

  • Ariadna Gromova (Ариадна Григорьевна Громова, 1916—1981)
  • Heinrich Altov (Генрих Саулович Альтов)
  • Kir Bulychov (1934—2003)
  • Alexander Mirer (Александр Исаакович Мирер, «Главный полдень»)
  • Los hermanos Arkadi y Borís Strugatski

Es una demostración de qué tan bien la ciencia ficción refleja la situación en el país, la vida y el estado de ánimo de las personas. Así el florecimiento de la ciencia ficción rusa en los años 60 se relaciona con el desarrollo de la física y de de cosmonáutica.

Lo que la censura y los ideólogos no permitían en la literatura seria, lo permitían en la literatura para niños y de diversión.

Arkadi y Borís Strugatski (Аркадий и Борис Стругацкие)

Todo el trabajo de los hermanos Strugatsky se puede separar en dos periodos: antes de 1965, cuando ellos todavía estaban en el marco del «proyecto soviético» (es decir, bastante leales con el poder y básicamente describían ese «proyecto soviético»), y después - cuando ellos empezaron a trabajar sobre la obra «Caracol escalando una montaña» («Улитка на склоне», 1966), donde ya describen la realidad soviética con mucho detalle.

«Caracol escalando una montaña» («Улитка на склоне», 1968)

«Caracol escalando una montaña» en un libro que consiste en dos historias, que a primera vista, no tienen nada en común.

La acción de una de las historias tiene lugar en un supuesto «bosque», y de la otra - en un supuesto «instituto». El «bosque» es una formación misteriosa en alguna parte del planeta, nadie sabe qué sucede exactamente allá. El «instituto» está ubicado en lo alto de una montaña el lado del «bosque» en un precipicio. El «instituto» se encarga de estudiar el «bosque» pero cada vez que uno quiere bajar para estudiar una parte de él, debe pasar por varios procedimientos burocráticos.

El «bosque» tiene varios peligros: allá, es posible contraer de unas enfermedades extrañas, porque hay un pantano - huella de una catástrofe ecológica del pasado. Nadie realmente sabe nada el «bosque», porque es una estructura muy kafkiana, completamente burocratizada, donde lo único que hace la gente es pretender que trabaja, y nadie entiende de qué se trata el trabajo que hacen. Cada vez que los jefes del «instituto» mandan a sus subordinados unas instrucciones por medio de unos tubos, pero cada uno de los subordinados las entiende a su manera. Como resultado, son muy comunes la corrupción, la borrachera, el olvido completo de los deberes, el arribismo insensato, denuncias entre la gente - una imagen hiperbolizada pero muy precisa de una institución soviética. El protagonista, Perets, al final empieza a perder los límites entre la realidad y un sueño. Es la parte más dura y más compleja de la novela.

La parte en la que se describe al «instituto» muestra un tráfago aterrorizante.Por otro lado, es realmente divertida y dinámica, es la parte del «bosque», donde los hermanos Strygatski describen de modo genial la quintaesencia de la vida rural rusa. El «bosque» es un espacio donde viven casi sólo hombres, tontos, pero muy trabajadores.

En su pueblo, ellos tienen unos propagandistas que constantemente proclaman algo para los demás (así, igualito, como en un koljós, una granja colectiva en la Unión Soviética). Las mujeres misteriosamente están desapareciendo - unas criaturas misteriosas, «los muertos» (robots), siempre las están raptando: cojen a las muchachas y las llevan a algún lado.

Por esa razón, los hombres ya están en peligro de extinción. En uno de esos pueblos del «bosque» aparece un personaje llamado Candid, es un hombre que, a diferencia de los demás, entiende todo y por lo tanto debe tomar la decisión autónoma de qué hacer con su vida. Candid es uno de los empleados del «instituto» que casualmente se perdió en el «bosque», salvado por los hombres del pueblo. Candid no habla mucho, y para que otros hombres lo entiendan tiene que repetir todo los que dice tres veces, agregando algo como «vea pues» después de cada frase. Candid sueña con salir del «bosque» pero no tiene ni idea de cómo hacerlo.

Al final, Candid se escapa y descubre el gran misterio del «bosque», de que las mujeres voluntariamente abandonaron a los hombres, construyeron su propia civilización y aprendieron cómo reproducirse sin necesidad de los hombres. Es como una élite de la sociedad. Viendo eso, Candid decide que debe volver al «bosque» de los hombres y tratar de salvarlos. Él toma un escalpelo y corre hacía los robots tratando de destruirlos, es decir, oponerse al progreso, explicando que su moral es más importante que el progreso.
Según los hermanos Strugatski, el «bosque» es el futuro donde viven unos que son incapaces y otros que son todopoderosos.

«Picnic al borde del camino» («Пикник на обочине», 1972)

El nombre del libro no es accidental. Un día, los hermanos Strugatski paseaban cerca de la Casa de escritores en Komarovo, cuando vieron en el pasto los restos de un picnic, y pensaron que probablemente a las hormigas debía parecerles una absoluta fantasía todas esas botellas y tenedores plásticos deben parecer una absoluta fantástica, unas herramientas misteriosas. ¿Qué pasaría si unos extraterrestres hicieran un picnic parecido en la Tierra? Así apareció uno de los libros más profundos y exhaustivos del periodo soviético.

Los extraterrestres después de su viaje a la Tierra dejaron seis puntos, seis zonas de su visita. En esas zonas se quedaron unos substancias y objetos y muy extraños. Por ejemplo, había unas trampas hidromagnéticas, que eran dos platos ubicados a medio metro una respecto de la otra, así que se podía meter una cabeza entre ellas. Pero no se podía ni alejarlos ni acercarlos. También había una «gelatina de bruja» que al tocar la piel, hacía desaparecer todos los huesos dentro de la persona. También en la zona había unos mutantes que eran personas que se quedaron allá pero que cambiaron físicamente de forma misteriosa y ahora parecen extraterrestres.

Los stalkers eran personas que iban a la zona y volvían con el fin de obtener algunos objetos de la zona y llevarlos a los científicos o militares para los futuros estudios. Los stalkers también están expuestos a mutaciones. Por ejemplo, la hija de Redrick Schuhart nació mutante.

«You’re absolutely right. Our little town is a hole. It always has been and still is. But now it is a hole into the future.»

Arkadi y Borís Strugatski «Picnic Al Borde Del Camino»

Pero después empieza lo más terrorífico: las personas que han muerto hace tiempo empiezan a salir desde la zona. Antes en la zona había un cementerio, y ahora de allá salen los difuntos milagrosamente «restaurados» por la zona. Todos ellos llegan a sus casas, pero no es posible comunicarse con ellos. Los fallecidos, en realidad, son como unos maniquíes creados por la zona, pero las personas de la ciudad no quieren admitir eso. Ellos tratan a los difuntos como si estuvieran vivos: los invitan a su mesa a la hora de comer, se dirigen a ellos durante las conversaciones. Cuando les hacen exámenes, resulta que ellos están hechos de carne artificial, sin embargo, les dejan «vivir» en sus casas, viendo que algún tipo de memoria genética les llevó allá.

El protagonista del libro, el stalker Redrick Schuhart, que está orgulloso de su trabajo, durante una entrevista con unos periodistas que le preguntan sobre la zona, dice unas palabras claves: «Sí, por supuesto aquí estamos en una zona, y todos ustedes saben perfectamente que es una zona. Nuestra zona es un hueco, y nuestro pueblo también es un hueco. Pero es un hueco desde el cual, como el viento, sopla el futuro.» Y es una metáfora genial para la Unión Soviética: ¿qué significa la frase «lo visitó Dios» en ruso y qué significa «la visita» en general? Así, normalmente hablan de las personas que están mal de la cabeza o de los que están al borde de la muerte. Cuando el «Dios» visita a alguien, él no se preocupa de la comodidad del anfitrión. La zona fue visitada por «Dios», y a la Unión Soviética también fue visitada «Dios» y ahora vivimos en las ruinas después de su visita. Alrededor de nosotros hay muchos objetos, que ni sabemos para qué sirven, y seguimos viviendo en esa «zona», mientras que allá siguen ocurriendo mutaciones. Para el resto del mundo, la Unión Soviética es una «zona», un hueco, la que ha visitado el Dios, y la ven como un gran experimento del futuro.

«Sí, por supuesto aquí estamos en una zona, y todos ustedes saben perfectamente que es una zona. Nuestra zona es un hueco, y nuestro pueblo también es un hueco. Pero es un hueco desde el cual, como el viento, sopla el futuro.»

Arkadi y Borís Strugatski «Picnic Al Borde Del Camino»

Por ejemplo, en la zona, hay una bola dorada que es capaz de cumplirle deseos a la persona que se le acerca. Pero no es tan fácil llegar a esa bola, porque en el camino hacía ella hay una picadora de carne. Sin embargo, esa picadora no funciona todo el tiempo, sino una vez sí y otra no, entonces para poder pasar, hay que dejar a alguien más pasar antes. La picadora es invisible. Entonces para llegar a la bola hay que simplemente hacer un sacrificio, igual que como nos decían para poder llegar al comunismo.

  • Película «Stalker» («Сталкер», 1979) con subtítulos en español

«Qué difícil es ser un dios» («Трудно быть богом»)

La acción del libro tiene lugar en otro planeta en un país llamado Arkanar donde hay una civilización humanoide, cuyos representantes son casi indistinguibles físicamente de los humanos. La civilización del planeta está en el nivel de desarrollo que se aproxima a la época medieval.

Por otro lado, en este planeta trabajan unos humanos, empleados del Instituto de la historia experimental de la Tierra, que monitorean el desarrollo de la civilización. Los «agentes» del instituto están distribuidos en diferentes estratos sociales de Arkanar y otros países del planeta. Ellos están muy bien armados y equipados, pero su actividad en el planeta está limitada por la estrategia general de su misión de «acción sin derramamiento de sangre». Según esa estrategia, la historia de la sociedad de Arkanar debe tener un flujo independiente, y lo único de lo que se encargan los empleados del instituto es de proteger a los arkanarienses de los errores evidentes, que sufrió la sociedad de la Tierra en su época. Los agentes terrestres saben manejar las armas a la perfección, pero para ellos, como para todos los humanos del siglo XXII, el asesinato de un ser racional, incluso en defensa propia, en inaceptable por razones morales.

El protagonista se llama Antón. Es un humano que actúa en el Reino Arkanar bajo la apariencia de un noble llamado Rumata de Estor. Él hace todo lo posible para poner a la sociedad en el camino correcto, pero la gente niega la idea de la revolución: ellos no pueden imaginar otro tipo de sociedad libre que no esté dividida en servidores y sus patrones y siempre vuelve al modelo tradicional de la élite gobernante y los pobres. El Reino Arkanar está experimentando un período de reacción contracultural: hay persecuciones contra la gente alfabetizada, que se acompaña con el lema «No necesitamos personas inteligentes, necesitamos las leales.» Rumata trata tanto como puede salvar a los científicos, poetas y artistas.

Don Reba es un pequeño oficial vengativo, ávido de poder, astuto y poco educado. Ha ascendido rápidamente «desde abajo» «pisoteando los cadáveres» y ya durante tres años lleva el cargo de primer ministro. Reba, durante esos tres años, llevó a la economía a un estado de agonía, creó un ejército «gris» (estúpido, rencoroso, listo para torturar incluso a sus parientes, solo por saber leer) y comenzó a perseguir a la gente alfabetizada. Él hace todo lo posible para destruir a los que son capaces de hacer preguntas, dudar de sus decisiones, los que son difíciles de engañar, los que pueden ser revolucionarios o escribir unas obras que expongan la realidad, ó los que simplemente pueden enseñar a las masas a pensar. Él trata de crear una sociedad estúpida, que va a creer incondicionalmente en todo lo que él diga, que se tragará cualquier delirio como si fuera absoluta la verdad y lo va a adorar.

Antón se enamora de Kyra, una muchacha de Arkanar, que se vuelve su «talón de Aquiles». De repente, don Reba hace un golpe de Estado, mata al monarca y establece la dictadura del totalitarismo teocrático extremadamente reaccionario. Antón o Rumata cae bajo la máquina represiva y os soldados de don Reba matan a Kyra…

En las primeras versiones de la novela, don Reba se llamaba don Rebia, que es una insinuación obvia a Lavrenti Beria, quien era jefe de la policía y el servicio secreto de la Unión Soviética (NKVD). Valeria Novodvorskaya, una politóloga rusa, notó las alusiones antisoviéticas de la novela: «"Es difícil ser un dios", un golpe para la dictadura soviética… ¡Qué maravillosa comparación entre el totalitarismo de Arkanar y el orden ideal y mítico de la Tierra! »

«Volamos aquí, observamos — parecen fortalezas, castillos… Pues, pensamos, Renacimiento! Llegamos — sí hay castillos, pero no hay ningún Renacimiento»

«Qué difícil es ser un dios»

En su libro «Qué difícil es ser un dios», los hermanos Strugatski ponen en duda la «teoría base», como llamaban en la Unión Soviética al marxismo-leninismo. En la película, basada en el libro, el director Aleksei German lo subraya también: hay una escena en la que uno de los terrícolas, volando sobre el planeta Arkanar comenta: «Volamos aquí, observamos — parecen fortalezas, castillos… Pues, pensamos, Renacimiento! Llegamos — sí hay castillos, pero no hay ningún Renacimiento» («Летим, смотрим — крепости, замки… Ну, думаем, Ренессанс! Прилетели — замки есть, а Возрождения нет!»)

«Las aventuras de Alicia», Kir Bulychov

A Arkadi Strugatski un día le preguntaron por qué en sus novelas casi no tiene mujeres y no hay mujeres en absoluto como protagonistas, a lo que el escritor respondió: «¡No las conozco! No las conozco…» Y de verdad los hermanos Strugatski no entendían a las mujeres ni las relaciones entre personas. Pero con Kir Bulychov no era así y escribía más sobre las relaciones entre personas. Justamente Kir Bulychov creó el personaje más famoso de la ciencia ficción soviética - la niña Alisa.

Kir Bulychov en uno de los escritores de ciencia ficción más populares en Rusia. Su obra más reconocida es un ciclo de libros sobre una muchacha llamada Alisa Seleznyova, que influyó mucho la cultura popular rusa. En 1984 fue filmada una película basada en una de las historias sobre Alisa, llamada «Visitante del futuro».

El protagonista de la película Kolya Gerasimov es un estudiante de un colegio soviético, que sale de la casa a comprar kúmis y se encuentra con su amigo Fima. Fima está persiguiendo a una señora desconocida que por su atuendo no parece una mujer típica soviética (sabemos que en esa época no hubo mucha variedad de ropa y menos tan elegante y llamativa como la de la señora). Persiguiendo a la desconocida, los muchachos se encuentran en el sótano de un edificio abandonado, donde ven un aparato extraño. Kolya se acerca a esa máquina, oprime algunos botones al azar y misteriosamente aparece en el «Instituto del Tiempo de Moscú» en el año 2084. Resulta que la señora desconocida es empleada de ese instituto. Kolya se conoce con un robot llamado Verter y le pide el favor de «pasear» un poco en el futuro antes de volver a su tiempo. Kolya está asombrado de cómo ha cambiado Moscú: ahora para moverse dentro de la ciudad se puede usar la máquina «teleport» que sirve para viajar en el espacio. Los postres son gratuitos para todos, los niños sin manejan unos aparatos voladores llamados «flips» ninguna supervisión de los adultos. Los viajes a la Luna o a Marte son algo común: simplemente hay que ir a «cosmoport» y tomar una nave que va a la dirección deseada. En el cosmoport, Kolya ve a unos tipos extraños. Escuchando su conversación, se da cuenta de que son unos piratas espaciales, que llegaron a la Tierra en búsqueda del aparato «mielofón», que permite leer la mente de cualquier ser vivo. Los piratas saben que el «mielofón» está en «Kosmozoo», donde la hija de un investigador científico, Alisa Seleznyova, lo usa para hacer experimentos con animales. Entonces Kolya decide ir a buscar Alisa para advertirle que está en peligro.

Etapa IV. Los años 70

La ciencia ficción de las épocas anteriores era el lugar donde se expresaban las expectativas sobre la sociedad, y lo que esperaba la sociedad era el mundo «rosado» social-democrático donde hay un progreso infinito y transformaciones. Pero en los años 70 se cuestionó la idea de progreso. Entonces se volvió más popular el género de fantasía que nos lleva a la forma más arcaica de ver el mundo, verlo desde el punto de vista más mitológico, comparado con la ciencia ficción que lo ve desde el punto de vista más racional, científico.

La persona que lee ciencia ficción, cree que se puede cambiar este mundo y mejorarlo, mientras que la persona que lee fantasía, no ve que se pueda cambiar este mundo y quiere escaparse al otro.

  • «Una nueva Edad Media», Nikolái Berdiáyev («Новое средневековье», 1979, Николай Бердяев)
  • «Квазиклассический треугольник», Vladimir Pokrovsky (Владимир Покровский)
  • «Las aventuras de Zhikhar», Mikhail Uspensky («Приключения Жихаря», Михаил Успенский)
  • «Caballeros de 40 islas», Serguéi Lukiánenko
  • Vadim Panov (Вадим Панов)
  • Victor Pelevin (Виктор Пелевин)
  • Aleksei Ivanov (Алексей Иванов). Al principio de su carrera escribía para la revista «Ural Pathfinder» («Уральский Следопыт»).

Película «Iván Vasílievich cambia de profesión» («Иван Васильевич меняет профессию», 1973)

Película «Las Aventuras del Electrónico» («Приключения Электроника», 1979)

Película «Kin-dza-dza!» («Кин-дза-дза!», 1986)

«Kin-dza-dza!» es una película, filmada en el año 1986 por Georgiy Daneliya, que a primera vista parece una comedia, pero tiene muchos significados ocultos.

¿De qué se trata? La acción tiene lugar en el Moscú de los años 80. El jefe de construcción, «tío Vova», llega a su casa después del trabajo y su esposa le pide salir a la tienda por pan y pasta. Cerca de la panadería se encuentra un joven con un violín, el estudiante Gedeván, quien le señala un señor extraño que está en la calle. El señor no tiene zapatos y afirma que es extraterrestre. Les pregunta sobre alguna «tentura» (al parecer, coordinadas de su ubicación actual) y les muestra en aparato pequeño que tiene en sus manos. Vova, pensando que el señor está loco, toma el aparato y, sin saber cómo usarlo, oprime un botón.

Como resultado de eso, Vova y el violinista Gedeván aparecen en un desierto. Primero, ellos piensan que están en la Tierra, pero luego se enteran de que es otro planeta, llamado Pluk.

Los habitantes de Pluk se parecen mucho a los humanos, pero son capaces de leer la mente de los demás. El idioma de ellos consiste en sólo unas pocas palabras. Se nota que el planeta es técnicamente avanzado, pero todas las máquinas están muy desgastadas. Casi no queda nada de la flora y fauna, y el agua se usa para producir un combustible, llamado «luts» en el lenguaje de ellos.La única comida que tienen es plástico comestible.

La población de Pluk se divide en dos estratos sociales: los «chatlanes» y los «patsaques». La única forma de distinguirlos es usar una máquina, llamada «visator»: la lámpara-indicadora del aparato se vuelve amarilla cuando uno apunta a un chatlan y verde con un patsak.

El planeta Pluk pertenece a chatlanes y por eso todos los patsaques deben llevar una campanilla en su nariz, llamada «tsak». Además, al encontrarse con un chatlan, ellos deben ponerse en cuclillas y hacer el sonido «ku» para saludar.

Vova y Gedeván, según el aparato, fueron clasificados como patsaques. Ellos se conocen con dos artistas Bi y Uef, que tienen se nave espacial, «pepelats». Sin embargo, a pepelats le falta un componente importante, llamado «gravitsapa», para poder viajar entre planetas. Vova y el violinista Gedeván se encargan de encontrar esa gravitsapa - su única esperanza de volver a la Tierra. Durante su búsqueda ellos descubren, que en Pluk los fósforos, «katse», tienen mucho valor, y Vova, quien fuma bastante, tiene toda una caja de ellos. Uef decide ahorrar esos katse y en lugar de ir a la ciudad para comprar gravitsapa, se dirige a los contrabandistas.

El idioma de los habitantes de Pluk nos indica que no miramos una simple película de comedia. El truco para entenderlo es leer todo el revés. Así «КЦ» («katse» en ruso) se vuelve «ЦК» - Comité Central, «etsilopp» - policía, y dos letras «p» nos indican que es policía político, «tsapa» - el aparato central, etc.

Usando ese diccionario entendemos que patsaques son katsapes, es decir, rusos (así se llamaba a los rusos de forma despectiva en el territorio ucraniano). ¿Y los chatlenes? «Chatlo» en el diccionario de patsaques significa «dinero», entonces chatlanes son «la gente de plata», los ricos. Entonces los ricos hacen trabajar a los pobres y los obligan a obedecer. «Katse» significa poder, los que tienen katse, tienen poder, son los elegidos, privilegiados.

En el planeta Pluk ya no hay agua, y sólo se puede comprarla. Uno de los habitantes explica: «Antes teníamos agua, y hacíamos “luts” (el combustible) de ella, pero ahora tenemos mucho lutz y lo usamos para hacer agua.»

«Pezhe» es el gobierno en el planeta Pluk. Si leemos esa palabra al revés, obtendremos algo que suena muy parecido a la palabra «culo». Ese nombre caracteriza muy bien al Estado del país. Para todas las otras cosas, los habitantes de Pluk usan la misma palabra «ku», que suena muy parecido a una grosería rusa. Hay un episodio en la película, en el cual los personajes tienen una conversación completa, usando sólo la palabra «ku». Es decir, ellos pueden hablar sólo usando groserías.

Por todo eso, podemos ver que los autores de la película no quieren mostrarnos un mundo extraño, sino que nos muestran nuestro propio planeta. ¿Qué les interesa a los habitantes de Pluk? Sólo «katse» y «chatles», es decir sólo dinero y su prosperidad material. La sociedad se volvió muy clasista: los ricos tienen todo (comida y una piscina llena de agua) y los pobres viven en la miseria y humillación. Como en Pluk es posible leer los pensamientos de los demás, nadie dice ni incluso piensa la verdad. La gente ya se olvidó de la honestidad y la dignidad.

  • Película «Kin-dza-dza!» con subtítulos en inglés: parte 1, parte 2

Serguéi Lukiánenko

Sus sagas largas eran tan populares que se podía entrar en un vagón de metro y ver a varias personas leyendo libros de él. «Guardianes de la Noche», «Guardianes del Día», «Guardianes del Crepúsculo».

«Crisis de la mediana edad»

Crisis de la mediana edad es cuando la persona se da cuenta de que tiene más pasado que futuro. Así pasó con los escritores de ciencia ficción: ellos se dieron cuenta de que el futuro ya no les pertenecía.

Por ejemplo, en la novela «Caracol escalando una montaña» («Улитка на склоне» — 1968), escrita por Arkadi y Borís Strugatski, el futuro no es ni malo ni bueno, sino simplemente es algo que ya no pertenece a nosotros. El futuro existe pero no es comprensible para nosotros.

Ahora la ciencia ficción rusa está en crisis. En los años 90 los editoriales tuvieron requisitos muy restringidos y así «dañaron» el género. Muchos autores se fueron a la televisión o al cine, y a la ciencia ficción llegaron autores de «mainstream» o «la corriente principal» — autores populares y buenos, que usan la ciencia ficción como método para transmitir la idea principal de la obra:

  • Dmitry Bykov
  • Tatiana Tolstaya «Kys», 2001
  • Pável Krusánov
  • Evtushenko «Арда биола», «Ягодные места».
  • Chinguiz Aitmátov (Чингиз Айтматов)
  • «Колыбельная» Владимир Данихнов
  • Alexei Lukianov
  • Dmitry Kologan

«Kys», Tatiana Tolstaya («Кысь», 2000; «Slynx» en inglés)

Es una distopía del escenario apocalíptico. En la novela se cuenta de forma muy irónica y sarcástica qué pasó con Rusia después de una guerra nuclear. Los personajes de la nueva generación de posguerra hablan un dialecto caricaturesco, que abunda en palabras antiguas con muchos neologismos, inventados por Tolstaya. No sabemos mucho de lo que realmente pasó durante esa guerra, pero podemos observar las consecuencias: que en el mundo se quedaron muchas plantas, animales y personas mutantes. En general, la cultura del pasado desapareció y sólo poco, los testigos sobrevivientes del mundo pre-guerra, conservan la memoria de cómo era el mundo antes.

El protagonista se llama Benedicto, y es hijo de la mujer «del pasado». Es decir, su madre sí recuerda los viejos tiempos. Después de su muerte, a Benedicto lo cuida otro señor también «del pasado» — Nikita Ivanovich.

«Metro 2033», Dmitri Glujovski («Метро 2033», 2007)

Mikhail Glujovski es un moscovita, quien durante su infancia montabaen el metro cada día para ir al colegio y regresar a su casa. Un día él supo que el metro de Moscú era uno de los bunkers más grandes del mundo. Eso le impresionó tanto que siendo adolescente Glujovski empezó a escribir su primera novela «Metro 2033». Según Glujovski, él también se inspiró en la novela de los hermanos Strugatsky «Picnic al borde de camino» porque le atraía mucho el romanticismo de los sitios abandonados. Entonces Glujovski empezó a pensar cómo sería la vida en el caso de una guerra atómica cuando la gente tuviera que esconderse en los túneles del metro. ¿Qué harían las personas? ¿Cómo sería la sociedad allá? ¿Podrían salir a la superficie o tendrían que mantenerse bajo la tierra por décadas? ¿Quedarían las mismas estructuras sociales?

Glujovski llevó bajo tierra toda la realidad de Rusia de los años 90 a las entrañas del metro: el pluralismo, la competencia de los partidos políticos, el caos, la criminalidad. Entonces hay unas estaciones que son comunistas, otras son fascistas, otras que se dedican a comercio, hay sectarios que eran muy populares en los años 90.

No sabemos exactamente el fin de la guerra, y sólo podemos ver el mundo después de ella. Las personas que han sobrevivido viven en las estaciones del metro de Moscú. Ellos comen más que todo hongos, que no requieren la luz del sol para cultivarlos, sin embargo en algunas estaciones logran cultivar papas, tomates y pepinos. Además, en muchas estaciones crían cerdos y otros animales. Varias estaciones cuentan con electricidad, pero debido a la baja potencia que dan los generadores, casi siempre está medio oscuro. Unas personas, llamadas stalkers, de vez en cuando salen a la superficie para conseguir medicamentos, artículos del hogar, armas y combustible.

El protagonista es un muchacho llamado Artyom, que vive en la estación VDNH. Desde hace un tiempo, unos «forasteros» mutantes están atacando la estación desde el túnel hacía la estación el jardín Botánico…

Agradecimientos

Muchísimas gracias a mi querida amiga y profesora de español Marcela Espinosa por las corecciones.

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Fuentes (en ruso)

Fuentes de las imágenes: trinixy.ru, bibliotekar.ru, vokrug.tv, casadellibro.com, Wikipedia

Enlace de la charla en Cienciaficcionarios: https://www.youtube.com/watch?v=JwjCiM-_q5Y

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